Díles quién eres
un buzón rojo con la mandíbula destrozada
un hoyo transparente expuesto al sol
que a veces habla con los psiquiatras
deja mensajes urgentes en las esquinas
el zigzagueante fantasma de esta ciudad
que saluda los tranvías y los escarabajos
el caballo dulce el pájaro triste
doblado desdoblado por la sorpresa y los hechos imprevistos
el chevrolet 1945 sin ruedas y sin placas
el televisor en blanco y negro
con el cinescopio alrevés
el que piensa con los zapatos a bajas y altas temperaturas
y desperdicia su tiempo
como un semáforo bajo la lluvia
y no es por gusto que amontona papelitos
polvo humo briznas de ternura en esta época
cuando Karl Marx está muerto
y hay que ser caníbales-dialécticos racionales-clandestinos
para que la neurosis no nos bombardee en las calles abandonadas
esta es tu tarea music hall de las catastrófes
ya no es suficiente tu paraguas oxidado
para los aullidos radioactivos
las barricadasprostíbulos no detienen nada
no detienen nada
ni la ternura
ni la muerte que nos espera masticando cebolla plomo pólvora
ahora juegas con tus ojos a las canicas
y retuerces tu monotonía buscando una salida
que te sorprenda como un espatasuegras fatal.